Normalmente todo el mundo piensa que el género masculino debe dedicarse más al tipo de actividades domésticas como martillas clavos, arreglar sillas, colocar bombillos, pero en lo referente a la limpieza, debe ser la mujer quien se dedique exclusivamente a esta función, porque al final son las mujeres quienes adoran tener todo siempre en orden.
Esta historia prueba que no siempre es así. Clint y Melody Edwards son una pareja muy feliz que tomó la decisión de dividir las tareas domésticas.

Un día Clint hablaba con su madre mientras lavaba los platos. En el medio de la conversación, la madre quiso saber si a él no le importaba que su esposa no estuviese todo el tiempo limpiando la casa.

A pesar de ello, Clint no siguió el consejo de su padre y prefirió escoger una mujer por la cual sintiese un gran amor.

¿Es o no la respuesta perfecta?
Y lo mejor de todo es que un tiempo después la madre de Clint reconoció que su hijo estaba en lo correcto.
Sin duda lo más importante en una familia es el amor.
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