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Profesora a punto de abandonar su profesión, termina por adoptar a su alumno “problema”

Historias como las de Chelsea, muestran porqué debemos seguir creyendo en el bien

La docencia es una carrera muy difícil, a pesar de lo que muchos puedan imaginar. Aún es más difícil cuando un profesor debe lidiar con escenarios de gran conflictividad, donde los niños ven su atención afectada por la gravedad de los problemas que enfrentan, tales como la pobreza extrema o la violencia en el hogar.

Chelsea Haley es una profesora que desde muy joven fue reclutada para trabajar en el programa Teach For America, un programa de una organización no gubernamental (ONG) cuyo propósito es asistir en la educación de los niños de escuelas en condiciones precarias. A la profesora Chelsea le tocó ejercer este servicio en Baton Rouge, Louisiana.

Allí, conoció a Jerome Robinson, un alumno realmente terrible que le dio muchos dolores de cabeza. Así como a ella le pareció difícil, Jerome era un niño problema para toda la comunidad escolar. No hallaban qué hacer, Fue cuando le encomendaron, muy especialmente, que se hiciera cargo de él, y trata de ayudarlo Chelsea, que para entonces contaba con apenas 26 años, mientras que Jerome solo tenía 12, aceptó el reto.

Jerome junto a su hermano menor, Jace, vivían en casa de sus abuelos, en condiciones de extrema pobreza.

Pasado el tiempo de servicio, Chelsea notó que Jerome había hecho mejoras en su comportamiento. Entre ellos comenzaba a notarse un lazo personal muy fuerte. Un día, mientras Jerome presentaba un examen, le preguntó a Chelsea “¿Puedo irme a vivir con usted?”, a lo que ella respondió “Yo también siento lo mismo”.

A partir de ese momento, Chelsea puso todo en marcha. Fue a hablar con la madre de Jerome para pedir su permiso. Este se lo dio, pero le puso como condición que se llevara también a Jace. Sin pensarlo dos veces, viendo aquella pobreza en la que vivían, Chelsea aceptó.

Desde ese momento, Chalsea, Jerome y Jace vivin juntos como una familia. Jerome no solo ha subido sus calificaciones, sino que es un alumno excelente, mientras que Jace muestra ser un niño generoso y cariñoso, es decir, feliz.

Parece mentira lo que puede significar el apoyo y la comprensión en medio de la adversidad. Este caso fue testimoniado en CNN. Historias como las de Chelsea muestran porqué debemos seguir creyendo en el bien.

En el siguiente vídeo usted podrá encontrar una reflexión sobre la importancia de tener un espíritu abierto a la enseñanza cuando se es profesor de un “niño problema”:

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