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¿Educar a los hijos en el respeto o en el miedo?

Hoy más que nunca, educar a un hijo y formarlo como un ser respetuoso es un reto.

La sociedad está acostumbrada a interpretar la obediencia como señal de respeto. Así lo ha aprendido la mayoría. Pero en el fondo, todos saben que eso no es cierto. No porque una persona sea obediente es respetuosa. No porque sea obediente, es más feliz.

Cuando se educa a los hijos, los padres suelen hacer mucho hincapié en hacer de ellos niños obedientes, pero eso no siempre es bueno. Lo bueno sería, en todo caso, que ellos comprendieran las razones por las cuales es beneficioso respetar, hacer el bien o seguir ciertas pautas para la convivencia común.

Cuando no se tiene esto claro, el niño recibe intimidaciones. Se le enseña a obedecer a través del miedo, generado por la amenaza de castigo, sea en cuanto a limitar actividades placenteras para el niño, o sea un castigo físico.

En estas circunstancias construyen niños temerosos o negativamente desafiantes, en lugar de colaboradores y positivamente retadores. urge una reeducación de los padres para que los niños aprendan el valor del respeto en lugar del de la sumisión en sí misma.

Pero ¡CUIDADO! Demasiada permisividad genera frustración e infelicidad. Mantenga el equilibrio.

Los niños que suelen portarse bien en casa pero son un desastre fuera de ella, aprendieron que la mala conducta se castiga, pero no internalizaron las razones. Les falta profundidad y empatía. Signos como estos delatan que no entendieron de qué se trata el respeto.

Efectos de la obediencia por miedo

Cuando un niño aprende a ser obediente por miedo, pueden darse las siguientes situaciones en su desarrollo:

  • Aprenden a reprimir sus emociones, lo cual es severamente peligroso.
  • Pierden espontaneidad porque saben que todo lo que hagan será castigado.
  • Están expuestos a peligros de personas que se acercan con malas intenciones.
  • Aprenderá a no asumir riesgo alguno y no podrá madurar.

Qué hacer para promover actitudes de respeto en los niños

Lo mejor que podemos hacer en poner en práctica las siguientes sugerencias:

  • Explicar a los niños las razones por las cuales no deben hacer algo. Si ellos comprenden las razones por las que les pedimos que actúen de una forma o de otra, aprenderán patrones para defenderse en el futuro, así como la capacidad de escuchar y respetar.
  • Al llamarle la atención, jamás humille al niño, lo insulte o le grite con resentimiento. Esto lo hará perder su autoestima, y le hará sentir inseguridad respecto del afecto que usted le puede tener.
  • Poco a poco asígnele responsabilidades a su hijo acordes a su edad. Comience por cosas pequeñas, actividades simples, que él pueda lograr con sencillez. Paso a paso aumente el grado de responsabilidad. Aprenderá el valor del trabajo, del esfuerzo, y verá que puede ser corresponsable de actividades familiares.

Para conocer más acerca de este tema, vea el siguiente vídeo:

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