retirar la cutícula
Crédito de la imagen: Dicasonline

Cómo retirar la cutícula sin lastimarse

Las cutículas protegen las uñas, pero es común removerlas en la manicura. Aquí se explica cómo hacerlo de la forma correcta

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Retirar la cutícula es uno de los pasos esenciales de la manicura y la pedicura dado que deja el resultado con un acabado más bonito. Sin embargo, si lo haces mal, podrías terminar con algún tipo de infección en el dedo. La cutícula sirve para proteger las uñas, por lo que cuando se quita deja espacio para que entren hongos y bacterias en el organismo. Si realmente deseas tirar la cutícula de la uña, aquí se explica cómo realizar esta tarea de manera segura para tu salud.

4 Consejos para solo retirar la cutícula 

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Si prefieres hacerte tú las uñas, aquí se dejan unas precauciones que debes tomar para que tus uñas siempre estén hermosas y saludables sin lastimarte.

1. Ablandar las cutículas

Una vez que hayas retirado el esmalte de las uñas, córtalas y límalas. Para facilitar la extracción, es mejor que dejes que se ablanden. Para ello, remoja tus uñas en un recipiente con un poco de agua caliente. Aplica una capa delgada de una crema hidratante común a las cutículas y luego remoja durante unos 5 minutos. Veras que tus uñas se ablandarán y será mucho más fácil de removerlas.

También hay otra opción que es aún más segura e higiénica. En vez de poner los dedos en remojo, aplica sólo un poco de ablandador de cutículas, es decir, una crema que encuentre en una farmacia o tienda especializada. Este método es más seguro porque existe el riesgo de contagio por las bacterias que pueden estar en el pote donde remojas las uñas.

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2. Usa un alicate esterilizado y afilado

Cuando vayas a sacar las cutículas, aunque ya estén ablandadas, también debes tener mucho cuidado. Debes usar unos alicates que sólo tu utilices. Si es posible, limpia los alicates con alcohol al 92% para esterilizarlos y asegurarte de no contraer ninguna enfermedad, incluso si sólo tú lo empleas.

Los alicates deben estar bien afilados para evitar rasgar la piel al intentar cortar. Al mismo tiempo, dado que se trata de alicates afilados, también debes tener cuidado de tener un agarre firme en la mano o puedes cortarte de todos modos y lastimarte ya que corta con mucha facilidad.

3. Respeta la línea de las cutículas 

Cuando mires las cutículas, debes entender que estas tienen una línea que delimita su extremo y el comienzo de la piel del dedo. Entonces, sólo precisas retirar las cutículas sin dejar que los alicates corten la piel del dedo. Para ello, después de ablandar las cutículas en el agua, empuja suavemente hacia atrás sólo para que sea más fácil quitarlas y evitar que se pegue la piel del dedo. Ves cortando un pedazo cada vez, a través de la uña. Cuando hayas terminado, arregla la cutícula del dedo siguiente, y no toques las que ya has hecho.

4. Protege las cutículas

Después de quitar las cutículas y limar las uñas, lo más normal es aplicar la base y el esmalte de uñas en secuencia. Sin embargo, si deseas garantizar un mejor resultado, puedes aplicar una fina capa de una crema curativa en las cutículas como Bepantol o Hipoglós, por ejemplo.

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Este consejo es aún más útil si extraes accidentalmente un pedazo de piel porque ayudará a detener la sangre y a que sane más rápido. Si lo prefieres, puedes comprar un polvo adecuado para esto llamado hemostático. Sólo tras unas horas aplica la base y el esmalte.

Evita retirar la cutícula con frecuencia

Aunque tengas cuidado de no lastimarte cuando se trata de quitar la cutícula, no es ideal quitarla porque tiene la función de proteger tus uñas. Así que, sácala una vez al mes o incluso menos, siempre manteniendo tus uñas hidratadas para que las cutículas no se sequen y esas pequeñas pieles que duelen no se suelten y te molesten.

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