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Estudio sugiere que padres con 4 hijos o más son más felices. ¿Qué cree usted?

Parece que la familia se vuelve a anotar unos cuantos puntos

Tener muchos hijos es visto en la sociedad actual como algo inadecuado, fuera de lo normal. En muchas sociedades o, mejor, dicho, amplios sectores de las sociedades, especialmente en los países más prósperos, los hijos son vistos como un impedimento para la autorrealización, por todo lo que implica en términos de sacrificio y requerimientos económicos.

Si los hijos son muchos, inmediatamente las personas externas a la familia juzgan la situación de desquiciante, cuando no de irresponsable. Pero aunque esto sea percibido culturalmente así, en la práctica parece ser todo lo contrario.

Un estudio reciente elaborado por Bronwyn Harman, de la Universidad Edith Cowan en Australia, señala que las familias que tienen más hijos, especialmente aquellas que tienen 4 hijos o más, tienden a ser más felices que las que tienen pocos hijos.

El estudio se realizó analizando a lo largo de 5 años el comportamiento de diferentes tipos de familias, los cuales incluían familias convencionales de padre y madre, así como familias con padres solteros y padres homosexuales, bien con numerosos hijos o hijos únicos.

Los miembros de cada familia fueron entrevistados y sus respuestas fueron evaluadas en función de diferentes valores, tales como: apoyo recibido, la confianza, el autoestima y la satisfacción.

A partir de las respuestas de las familias numerosas, se pudo determinar que los padres suelen mostrar más felicidad y autosatisfacción gracias a la red de apoyo familiar que les permite el número del grupo. En estas familias, las crisis emocionales así como el aburrimiento ceden rápido al dinamismo de la vida común, que permite tejer redes de apoyo positivas y edificantes.

En el caso de los padres solteros, estos expresaron sentirse poco satisfechos con sus vidas durante los primeros años de infancia de sus hijos, pero aquellos padres solteros con hijos adultos, expresaron en su lugar sentir una plena satisfacción sobre su situación de vida, y se alegran de haber hecho los sacrificios que fueron necesarios.

Tal parece que las generaciones anteriores, que creían en la necesidad de una casa poblada de muchachos, no estaban tan equivocadas. Las familias, numerosas o no, constituyen un punto de referencia fundamental para el individuo que le permite realizarse por medio de las relaciones interpersonales.

La idea según la cual el ser humano debe enfocarse en sí mismo y en el logro de sus metas personales como único camino para la felicidad parece haber encontrado quien le haga sombra, científicamente hablando.

La familia y sus valores para el bien común vuelven a anotarse un punto a favor en el medio de una sociedad que tiende a la individualización y donde cada vez se hace más difícil compartir el propio bienestar.

Si quiere conocer más aspectos sobre este tema, consulte el siguiente vídeo:

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