Efectos del enojo en nuestro cuerpo

Cómo identificar el enojo de la furia y evitar que dañen su salud

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Así practiques alguna terapia budista en su máximo nivel espiritual, el enojo podrá ser parte normal de su rutina, sin que tenga responsabilidad inmediata. Pero ¿cómo es posible manejar la molestia cuando, por ejemplo, le ponen a esperar en una línea telefónica por largo tiempo. El estado de ira, más allá de ser una emoción, es capaz de producir efectos hormonales y fisiológicos en nuestro organismo. Conocemos lo que sucede exteriormente cuando nos enojamos. En diversas ocasiones las personas se disculpan por enojarse, se alejan ante una situación o en los peores casos, son atacados durante este proceso. Sin embargo, es importante conocer qué es lo que realmente sucede en el interior de nuestro cuerpo cuando nos molestamos.

Cómo diferenciar el enojo de la furia

La furia no aparece sin precedentes, es decir de un momento a otro, tiene que haber diferentes gatillos que la impulsen, normalmente deviene de sentimientos primarios como la preocupación, la culpa, el rechazo, la impotencia o la incertidumbre.

Por eso es importante reconocer el estado anterior a la furia, así es más fácil analizarla y aprender a controlarla, recoger información sobre lo que nos produce este momento puede generar una reacción anticipada de nuestra parte y así frenar nuestros impulsos, evitando dañarnos a nosotros y a los que nos rodean.

Efectos internos del enojo

Acción de la amígdala

Piense por un momento que está esperando para ser atendido y ya tiene 30 minutos de retraso en la atención. La amígdala, que se encuentra en el interior del lóbulo de su cerebro, es la encargada de controlar sus emociones y la respuesta ante ellas. Ésta se acelera ante ciertas situaciones, como por ejemplo, la lentitud de la persona que debe atenderle, lo que hace que el flujo sanguíneo fluya desde la corteza frontal de su cerebro, atacando su capacidad de analizar la situación con claridad y objetividad.

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En ese momento su emoción hace que agreda a las personas a su alrededor. Su cerebro, se encuentra en ese momento nublado por la acción de la amígdala, lo que limita el razonamiento lógico, ocasionando respuestas derivadas al trabajo excesivo de ésta.

Efectos del cortisol

Como siguiente efecto, la glándula suprarrenal, que es la responsable de producir la hormona esteroidea llamada cortisol, activa y prepara el cuerpo para manifestar la respuesta ante la molestia, que podrá ser: enfrentarse a una situación de discusión o huir a la misma. Esto ocasiona que la adrenalina se dispare y con esto, las hormonas del estrés, lo que hace que enfrentemos la situación y la sangre se redirija y fluya por nuestro cuerpo; devolviéndola a los músculos en su lugar.

Efectos como: el aumento de la presión arterial, la dilatación de las pupilas, el aumento del ritmo cardíaco y la rápida respiración serán altamente visibles en usted.

Los ácidos grasos en las arterias

De igual forma, el cuerpo empieza a producir suficiente energía para enfrentarte ante la situación, esto gracias al bombardeo de ácidos grasos y azúcar a través de la sangre. A pesar de que esté en una situación de defensa ante diferentes amenazas, puede tornarse un problema si sucede frecuentemente. Ya que el aumento de estos ácidos y del azúcar pueden obstruir las arterias afectando su circulación sanguínea.

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Efectos del enojo para su salud

Aunque enojarse es una situación prácticamente normal en la vida diaria, puede ocasionar efectos perjudiciales para su salud si ocurre con mucha frecuencia, si l hacen perder la paciencia con cosas simples. Efectos como: la depresión, enfermedades cardiovasculares y problemas para dormir, entre otros efectos, se han relacionado con el enojo, sin embargo existen cosas simples que puedes practicar para controlarse y manejar la ira de mejor manera.

En líneas anteriores le explicamos cómo nuestro cerebro deja de pensar claramente por influencia del flujo incontrolado de la sangre en el cuerpo. Por esta razón, una opción que puede considerar al momento de enojarse, antes de decir algo que más tarde pueda lamentar, es contar del 1 al 10 y respirar profundo. Lo cual puede controlar su estado de emoción y alteración y le permitirá pensar más claramente la situación. Las prácticas de terapias como la meditación también son muy útiles al momento de controlar su paz mental, enseñándole a controlar sus emociones más allá de ser esclavo de ellas. Camine y haga ejercicios para canalizar sus frustraciones. Recuerde que las palabras también dañan, por eso debe pensar en sus momentos de paz en sus seres queridos para buscar ayuda y protegerlos.

En caso de ser una persona que reacciona de manera furiosa y no pueda controlarlo, le aconsejamos acudir a un especialista antes de causar algún daño del cual tenga que arrepentirse toda la vida.

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