Cada día es más alarmante el crecimiento de los retos, no solamente aquellos virales que se difundes en las redes, sino los que surgen de la dinámica juvenil es escuelas y vecindarios, cada vez más expuestos a la violencia de los medios.
Este es el caso de un joven, que afortunadamente, pudo vivir para contarlo y, de hecho, aunque salió herido, no llegó a los extremos de otros chicos.
Nos referimos a Nickolas Conrad, un joven que había sido retado por sus amigos a un juego llamado “The Hot Water Challenge”. Se trata de que los jóvenes intenten tomar agua hirviendo, y luego la arrojen a alguien que no cuente con ello.
Denuncias como estas crecen cada día. Afortunadamente, Nickolas no tuvo consecuencias fatales, aunque las quedamuras que le provocaron son bastante dolorosas. El episodio sirvió, al menos, para que Nickolas reaccionara y se diera cuenta de que no necesita rodearse de amigos así.
La educación que hoy se brinda a los hijos tiene que ir mucho más allá de lo que hubiéramos querido tener que asumir, pero no hay marcha atrás.
Es fundamental ser valientes y denunciar estos actos vandálicos sin sentido, pero que cobran la salud y vida de muchos jóvenes, profundamente vulnerables por la necesidad de sentir que pertenecen a algo.


