inventa un plástico con cáscaras de naranja
Crédito de la imagen: I.pinimg

Una estudiante mexicana inventa un plástico con cáscaras de naranja que se descompone en 90 días

Esta joven emprendedora busca proteger el medio ambiente con este proyecto

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Es algo común tirar las cáscaras de huevo, de plátano o de naranja a la basura. Sin embargo, algunos estudios han puesto en evidencia que las cáscaras de algunos alimentos, además de contener diversas propiedades, sirven para la producción de materiales biodegradables. Esto quiere decir que se pueden hacer subproductos de la industria y realizar alternativas a los plásticos convencionales. Un ejemplo es el de la estudiante mexicana que inventa un plástico con cáscaras de naranja, el cual demora 90 descomponerse.

Una joven azteca inventa un plástico con cáscaras de naranja que se descomponen en 3 meses

Puede parecer imposible, pero donde hay ingenio y ganas todo es posible. Giselle Mendoza es la prueba. Esta inventa un plástico con cáscaras de naranja. El material es transparente y flexible y, lo mejor de todo, es que se descompone tras 90 días.

Su creación ha hecho que la joven haya ganado el concurso nacional con la fabricación de bioplásticos partiendo como base de las cáscaras de la naranja. Además de la cobertura de la fruta, la mexicana también ha empleado la pulpa o el bagazo del cítrico. El resultado ha sido un plástico 100% biodegradable.

En palabras recogidas por el portal Eco inventos, la estudiante del Instituto Tecnológico de Monterrey dijo que “En el Océano Pacífico hay una gran acumulación de residuos plásticos, los que son del tamaño de Francia. Las predicciones apuntan a que para el 2050 habrá más residuos plásticos en el mar que peces. He vinculado esto con una gran oportunidad, especialmente para nuestro país, el quinto productor de naranjas del mundo”.

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La mexicana también ha apuntado que en su país se produce por año 4.5 millones de toneladas de naranjas. No obstante, entre el 40 y el 65% de estas terminan en la basura.

Alianzas con los productores

La estudiante está en todo. Tanto es así que ha realizado un acuerdo con los productores para garantizar que el coste de las materias primas que usa para la fabricación del plástico sea casi nulo o a un valor muy bajo por tonelada. De esta forma, se hará con los residuos de los cítricos prácticamente de manera gratuita.

Por otra parte, Giselle también destacó que esta fruta es abundante en varios países del mundo. Es por eso, que otros territorios han mostrado su interés en dichos biomateriales.

Asimismo, es importante tener en cuenta que la mexicana se decantó por las naranjas, ya que poseen bastante celulosa, la cual se puede extraer y emplear para confeccionar telas. De la misma forma, se tuvieron en cuenta las propiedades nutricionales y medicinales de la fruta.

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Todos estos condicionantes hacen que quepa la posibilidad de que use el bioplástico en la agricultura, así como en el sector del empaquetado y hasta en la biomedicina. No obstante, la última es una meta que aún precisa de más desarrollo e investigación. Lo que sí que es cierto es que a corto plazo lo que se deseas es remplazar las botellas de plástico convencionales por el plástico que se produce a partir de las cáscaras de naranja.

Con esta alternativa biodegradable, la mexicana se alzó con el tercer lugar en el Premio Santander a la Innovación Empresarial en 2019. Asimismo, consiguió el primer lugar en los Premios Mundiales para Estudiantes Emprendedores (GSEA) en México.

Para finalizar, en el siguiente vídeo puedes escuchar a la propia Giselle Mendoza hablando sobre su proyecto.

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