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Dormir con niños: ¿buena o mala costumbre?

Descubre los argumentos a cada lado para apoyar o rechazar esta costumbre

dormir con ninos
Crédito de la imagen: Pixabay

Dormir con niños es una cuestión que todavía genera polémica. Por un lado están los padres y abuelos que aseguran que es importante que los pequeños se sientan seguros y amados para reposar tranquilamente. En el otro, están los pediatras e investigadores del comportamiento humano que defienden que esta es una mala práctica. ¿Quiénes tienen razón?

¿Es dormir con niños tan malo como lo hacen creer?

Padres y abuelos aseguran que es una costumbre positiva. Acostarse junto a los niños para que duerman la siesta o una noche reposada ayuda a que se sientan más seguros y protegidos. Esta tranquilidad tiene desde luego efecto en su sueño, ya que se quedan dormidos más rápidamente.

Además, como te contarán otros abuelos y padres, es una oportunidad única para compartir secretos, historias y reforzar los lazos familiares.

Los pediatras, sin embargo, no están de acuerdo. Aceptan los argumentos de los padres, pero no dejan de referir que hay otros factores en juego que pueden ser negativos. El cerebro infantil está más activo durante el sueño para promover el desarrollo sano de los niños. Los ronquidos de los familiares o sus movimientos en la cama pueden impedir que sus pequeños cerebros entren en un estado de reposo completo. Esto podría comprometer su desarrollo ya que habría alteraciones en la segregación de la hormona del crecimiento.

Otra de las críticas de los pediatras es la pérdida de autonomía de los niños. Los pequeños pueden quedar condicionados en su sueño y ser incapaces de relajar o dormir sin la presencia de un adulto.

Cómo coger el valor para dejarlos solos

Los padres y abuelos pueden reclamar y protestar lo que quieran. La verdad es todos saben cómo les gusta dormir con niños y ese momento tranquilo que pasan con ellos, abrazados.

Educar los pequeños para que se duerman solos será así difícil para ambas las partes, pero poco a poco se alcanzará el objetivo.

Encuentras las causas

Si el niño se despierta y se queda impaciente o nervioso clamando por un adulto, intenta encontrar las causas que lo han despertado. Tu primer instinto podrá ser llevarlo a tu cama o acostarte con él hasta que se duerma, pero este debe ser tu último recurso.

Antes, prueba alimentarlo, cambiarle el pañal, darle su chupete, mirar en la cuna para ver si algo que lo pueda haber despertado, cerrar mejor las cortinas o ajustar la temperatura de la habitación, por ejemplo.

Retórnalo a su habitación

En el caso de que el niño se despierte y aparezca en tu habitación, debes preguntarle qué pasa, cogerlo de la mano y llevarlo a su dormitorio nuevamente.

Dejarlo entrar en tu cama está fuera de cuestión, salvo si el niño parece muy afectado. De otra forma, su pequeño cerebro podrá crear una asociación inconsciente de que si se despierta en medio del sueño puede dormir con sus padres y abuelos.

Apóyalo

Si el niño está muy nervioso, con miedo o ansioso, intenta descubrir sus razones y apoyarlo.

Por ejemplo, si tiene miedo a la oscuridad o de monstruos en su armario, enciende las luces y deja que él vea como buscas y miras bien en todos los rincones para garantizar su seguridad. Enséñale y dile que lo tienes todo bajo control y que él no necesita preocuparse porque estarás siempre a su lado, aunque no en la misma cama.

Si necesario, puedes quedarte en su habitación hasta que se duerma para reforzar este sentimiento de seguridad. Sin embargo, evita acostarte en su cama.

No lo castigues

El desarrollo de los niños implica crecer y aprender. Muchas veces ellos mismos no controlan sus actitudes, sus cuerpos o pensamientos.

No castigues tu hijo o nieto si intenta infiltrarse en tu cama en medio de la noche. Tampoco le digas que ya está demasiado crecido para eso o pensará que ya no le quieres tanto.

Intenta antes ayudarle a entender la importancia de descansar y la seguridad de su habitación. Más que nada, tiene mucha paciencia.

¿La conclusión?

Dormir con niños tiene sus ventajas y desventajas. Para encontrar la mejor solución para ellos, lo ideal será escuchar las dos partes, la de los familiares que los quieren y de los pediatras con su análisis más racional.

No pierdas la oportunidad de pasar un momento tan íntimo con tus hijos o nietos, pero intenta hacerlo solo esporádicamente. Así, ese momento tendrá un sabor especial, será como un regalo para los dos. Y los miedos de los pediatras quedan resueltos ya que no será más una costumbre.

En el video a continuación podrás encontrar otros trucos para enseñar los niños a dormir solos:

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