in ,

Mejore la salud y bienestar de sus hijos en solo 10 días con estos consejos

Siempre estamos a tiempo de hacer lo correcto

La alta ingesta de azúcar produce muchos daños a la salud, y es poco lo que pensamos en ello si se trata de los niños. El problema es que ellos no deberían estar expuestos a esos daños, pero hemos naturalizado la idea de que pueden comer dulces a mansalva. Por solo citar algunos ejemplos, hay que decir que el azúcar en exceso acelera el proceso de envejecimiento, genera propensión a la diabetes, causa problemas hepáticos, compromete la salud cognitiva y reduce la expectativa de vida. ¿Le parece poco?

Un estudio reciente ha hecho un descubrimiento revelador para el beneficio de los niños. Un grupo de 43 niños fue analizado para determinar cómo les afectaba el tipo de alimentación. De este grupo, el 23% tuvo que experimentar una dieta en la que se reducía la ingesta de azúcar dietética por día al 10%. En cuanto al consumo calórico se mantuvieron los mismos parámetros habituales y en cuanto al azúcar normal, este se cambió por carbohidratos.

Los resultados sorprendieron a todos: el régimen aplicado logró bajar considerablemente los niveles de colesterol malo en los niños, los triglicéridos; y asimismo, logró controlar el azúcar en la sangre y nivelar la insulina, lo cual incide positivamente en la disminución de riesgo de diabetes.

Los resultados del estudio pueden leerse de dos maneras: la primera, que la alimentación alta en azúcares (más de 25 gramos diarios) le hace un terrible daño a los niños, impactando incluso en su comportamiento y desarrollo cognitivo; y la segunda, que pueden lograrse cambios positivos en la salud de sus hijos en solo 10 días si usted se lo propone, por lo que no habría nada que lamentar.

En este artículo usted encontrará información sobre cómo mejorar la salud de sus hijos en 10 días con estos consejos:

Cómo mejorar la salud de los niños en 10 días

1. Reduzca el azúcar en su dieta diaria

Nadie, especialmente los niños, debería consumir más de 25 gramos diarios de azúcar. Limite la ingesta diaria de azúcar de sus hijos. Este es el factor principal, del que derivaran todos los consejos de este artículo.

2. Pase de largo con el cereal infantil

El cereal infantil es enriquecido con azúcar y suplementos vitamínicos. Por otro lado, los cereales son de rápida digestión, de manera que muy pronto sus hijos volverán a tener hambre y no se sentirán satisfechos.

3. Evite las bebidas gaseosas

Las bebidas gaseosas son altas en azúcar, pero ese no es el único problema que tienen. A pesar de ser versiones “light“, es decir, sin azúcar, la composición química de las gaseosas es altamente dañina para la salud, generando debilidad ósea, sensación de hambre, adicción, mala actitud y muchas otras enfermedades.

4. Cambie los jugos envasados por jugos naturales

Los jugos envasados son menos dañinos que las gaseosas, pero siguen siendo fuente de mucho azúcar y son altos en calorías. Cambie los jugos envasados por jugos naturales hechos en casa, con lo que usted evitará el efecto de los químicos y controlará los niveles de azúcar que su hijo ingiere.

5. Prefiera la fruta que la fructosa

Aunque supuestamente la fructosa proviene de la fruta, se hace con jarabe de maíz. La fructosa no es procesada por el organismo adecuadamente, debido a que su composición cambia en el procesamiento industrial. Además, la fructosa contiene una hormona estimuladora del apetito llamada grelina, que promueve la necesidad de ingerir más dulce. En vez de darles a sus hijos productos con fructosa, deles fruta.

Alimentos con alto contenido de fructosa (que debemos evitar o consumir con menor frecuencia):

  • Jarabe de maíz con alta fructuosa
  • Miel
  • Jarabe de agave
  • Jarabe de arce
  • Melaza
  • Azúcar de palma o de coco
  • Dátiles
  • Manzana
  • Cereza
  • Ciruelas
  • Zanahoria
  • Remolacha
  • Berenjena
  • Albaricoques
  • Dulce de membrillo
  • Higos secos
  • Caqui
  • Mango
  • Fresas
  • Uvas
  • Arándanos
  • Melocotón

6. No confíe la salud de sus hijos a los productos anunciados en grandes campañas publicitarias

La industria de alimentos tiene un propósito: vender su mercancía. Millones y millones de dólares se destinan cada día en la labor de dar a conocer un producto e inducir a su consumo, sin mirar las consecuencias.

Las advertencias sobre los daños de tales productos sobre la salud suelen ser disminuidas, camufladas o silenciadas convenientemente. No confíe la salud de sus hijos a las grandes marcas de alimentos sin pensar. Antes de adquirir un producto ofrecido para sus pequeños, investigue su composición y asegúrese de que es realmente saludable.

En el vídeo que compartimos abajo, usted podrá ver toda una exposición sobre las consecuencias de un consumo extralimitado de azúcar, tanto en niños como en adultos. Usted se sorprenderá de cómo afecta al cerebro especialmente:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *