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Bursitis: qué es, síntomas y causas

Este trastorno puede darse en los pies, las rodillas, la cadera y los codos

bursitis
Crédito de la imagen: Freepik

La bursitis hace referencia a la inflamación de la bursa, es decir, la bolsa que está llena de líquido sinoval. Esta funciona como amortiguamiento entre los tejidos musculares, los tendones y los huesos. Debido a la hinchazón, la persona puede tener dificultades a la hora de efectuar con normalidad determinados movimientos.

Síntomas de la bursitis

La bursitis no entiende de personas saludable o menos sanas. Esta puede darse en cualquier individuo que realice movimientos repetitivos, los cuales ejerzan una presión en las articulaciones.

Dado que esta puede ser crónica, debida a un largo proceso, o aguda, surge de repente, es bueno que conozcas los síntomas de la bursitis para poder identificarla lo antes posible.

  • Hinchazón en las articulaciones
  • Dolor en la área de las articulaciones
  • Sensación de calor
  • Rigidez para moverse
  • Incapacidad a la hora de llevar a cabo cierto movimientos
  • Incremento del líquido sinoval
  • Infección en la bursa
  • Enrojecimiento de la piel
  • Fiebre
  • Sensibilidad en las articulaciones

Causas

Crédito de la imagen: Pxhere

Por causa de los movimientos repetitivos, este trastorno puede aparecer en la cadera, en los codos, en las rodillas o en los tobillos. Asimismo, el hecho de someter a las articulaciones a una gran presión puede derivar en este problema. Cabe destacar que, en ambos casos, se produce un roce que no es apropiado entre la bursa y los huesos próximos a esta, lo que desencadena en la dolorosa hinchazón.

Además de estas causas locales, también se pueden dar las sistémicas. En dichos supuestos, la bursitis se presenta como un síntoma de una o varias patologías. Algunos ejemplos son la diabetes o hipotiroidismo, o sea, dolencias hormonales. También puede ser una señal de estar padeciendo alguna enfermedad reumatológica como es el caso de la gota o de la artritis reumatoide o por heridas e infecciones.

Conoce aquí las causas y cómo aliviar las articulaciones rígidas.

Cómo prevenir la bursitis

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A pesar de que es imposible prevenir todas las clases de bursitis que existen, siguiendo unas pautas sí que se puede reducir el impacto de esta.

Si pasas mucho tiempo en cuclillas, emplear rodilleras hará que estas amortigüen la presión de las rodillas.

Cuando estés levantando un objeto, dobla bien la rodillas o de lo contrario estarás realizando un sobre esfuerzo en la bursa de las caderas.

En los casos en los que tengas que cargar mucho peso, es aconsejable que uses un carrito con ruedas o incluso una carretilla para evitar dañar la bolsa sinovaial de los hombros.

Llevar una dieta saludable y no tener sobrepeso u obesidad también será de gran ayuda para prevenir la bursitis ya que las articulaciones no tendrán que soportar más peso del debido. Por tanto, hacer ejercicio, igualmente, es bueno para la prevención de este problema, sobre todo, porque estarás fortaleciendo los músculos. De esta manera, ayudarás a proteger las articulaciones.

Tanto antes como después de hacer deporte, es fundamental que estires para entrar en calor. Así estarás protegiéndote ante lesiones en las articulaciones.

Descubre aquí unos estiramientos para aliviar la tensión en el cuello y los hombros.

En los casos en los que tengas que hacer tareas repetitivas, es muy aconsejable que hagas descansos. Por ejemplo, si trabajas sentada, haz pausas seguidas y camina u estira las piernas.

Tratamiento

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En primer lugar, para saber cuál es el tratamiento adecuado para la bursitis, es necesario acudir a un médico.

Por lo general, los facultativos recetan fármacos como los corticosteroides o los antiinflamatorios con el fin de disminuir la hinchazón y el dolor. En el caso en el que exista una infección en la bursa, el doctor prescribirá un antibiótico para pararla y reducir, al mismo tiempo, la inflamación y el pesar.

La fisoterapia, la realización de ciertos ejercicios a una intensidad moderada, el reposo y el hielo o compresas de frío son otras de las opciones para tratar este trastorno.

En los casos más graves, el paciente puede que se tenga que someter a una operación para poder retirar la bursa.

Dado que la bursitis y la tendinitis son dos problemas de salud que se suelen confundir, en el próximo vídeo podrás descubrir qué es la tendinitis y cuáles son sus causas.

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