Llegar a los 101 años es un privilegio, y más si lo consigues estando sano, joven y pasando muchos momentos felices. Dinkie Flowers es un gran ejemplo de ello.
Dinkie dice que bailar es lo que más le gusta hacer en la vida, desde que a los 3 años empezó a bailar ballet y nunca ha dejado de hacerlo.
“Me encanta bailar, siempre me ha gustado y siempre me gustará. Aconsejo a cualquiera -y a todo el mundo- que empiece a bailar para mantener su cuerpo y su mente jóvenes […] No podría vivir sin bailar y creo que eso es lo que me mantiene joven y feliz”, cuenta Dinkie.
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Dinkie es una de las mujeres más ancianas del Reino Unido y antigua bailarina profesional. Tras jubilarse, se dedicó a enseñar ballet en su propio estudio, Dinkie Flowers Stage School, y allí es donde acude cada día para mantenerse en forma y feliz.
“Todos los días voy a bailar al estudio. El trabajo que haces mantiene tu cuerpo flexible”, recuerda.
El baile es la base de la vida de esta bailarina, que anima a todo el mundo a realizar alguna actividad física porque, según ella, es uno de los secretos de la longevidad.
“Veo a la gente sentada todo el día leyendo, pero es importante levantarse y moverse, hacer algo. No importa la edad. Puedes tener 30 o 100, pero mientras te muevas, estarás bien y en forma”.

“Simplemente no podría vivir sin bailar. No hace falta volverse loco, pero es agradable seguir moviendo el cuerpo, doblando las rodillas y cosas así”.
Y no menos importante, la bailarina de ballet también encuentra la felicidad ayudando a la gente necesitada. Da clases de ballet y revierte en obras benéficas el dinero que recibe.
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