Un caso inexplicable ha impactado a Brasil. Un niño de 5 años asesinado por su hermana, fue torturado y una parte de su cuerpo fue comido por un supuesto ritual satánico.
Karina Aparecida da Silva Roque, de 18 años, era una hermana cariñosa y afectuosa, siendo bastante reservada en sus actitudes. Nada de atípico se había detectado y la amistad entre los hermanos era evidente, ya que siempre estaban juntos.
Por supuesto, había desacuerdos, pero siempre cosas simples y ajustables, como pasan en todas las familias. Sin embargo, como el afecto entre ellos era evidente, ¡lo que sucedió conmocionó al vecindario! Maycon Aparecido da Silva Roque, de solo 5 años, fue asesinado por su ser querido.
Los vecinos también afirmaron que nunca escucharon ningún grito o discusión en la casa y que la familia estaba muy tranquila. Pero pasaron momentos de horror cuando su madre llegó a casa y vio lo que había pasado, dada la desesperación de los gritos de la mujer. Comprende el caso.
Niño de 5 años asesinado por su hermana en una especie de ritual

La madre llegó a casa e intentó abrir la puerta, pero estaba trancada. Le pidió a Karina abriese, pero ella se negó, violentamente. Entonces la madre fue a pedirle a su cuñado que forzarse la puerta para que él pudiera ver lo que estaba pasando.
Al llegar, una mezcla de dolor y horror se convirtió en gritos de desesperación, relatados por el vecindario. Su hijo de 5 años estaba muerto en el centro de un círculo de velas encendidas, con los ojos perforados, los pies quemados y sin los genitales.
Él había sido asfixiado con una almohada y Karina se había comido su miembro, su hermana la cual debía cuidarlo y protegerlo cuando su madre no estaba cerca.
Ella trató de escapar, pero finalmente fue contenida. La mujer fue derivada a la estación de policía de São Roque, donde fue detenida. Luego, la enviaron a la cárcel de mujeres de Votorantim y luego a Tremembé, São Paulo, donde se encuentra en una celda aislada. Ya el cuerpo del hermano, fue al IML Sorocaba y luego lo llevaron al velatorio.
Detalles del caso
Según su madre, Karina había estado extraña desde hacía una semana, volviéndose más seria de lo habitual. Ella no dormía muy bien y estaba más tranquila de lo habitual. Asimismo, habló con una amiga que soñó que sería culpable de asesinar a un miembro de la familia.
Esta misma amiga le dio a la policía algunas huellas de las conversaciones que tuvieron durante la semana, donde ella le envió enlaces de búsquedas sobre demonios y magia negra. Entre los temas buscados estaban “demonio del insomnio y la pornografía”, “lucifer” y “pentagrama asociado con la magia negra”. También se enviaron imágenes de ahorcamientos.
Ya en la mañana del crimen, ella estaba aún más extraña, diciéndole a su madre que su nombre no era Karina sino Sabrina. De acuerdo con las palabras de su madre: “Ella ya estaba extraña, había roto su móvil, dijo que no era su madre, se suponía que debía ponerse de rodillas y dijo que se llamaba Sabrina. Estaba con una voz extraña, no era ella”.

