Algunas características físicas hacen que se agrupen a las personas dentro de unos cánones. Por ejemplo, los asiáticos suelen tener los ojos rasgados. Los alemanes suelen ser rubios y de ojos claros. Por su parte, los africanos tienden a tener el cabello rizado, cualidad que muchos detestan. Es por eso que una mujer crea una línea de muñecas afro.
Una mujer crea una línea de muñecas afro para representar a las niñas negras
Muchas personas con el cabello rizado se someten a diferentes tratamientos de cabello para reducir el volumen de estos. Por lo general, éstas suelen ser africanas o descendientes por la condición de sus melenas.
Un claro ejemplo es Widline Pyrame, una trabajadora social de 30 años. Ésta siempre odió su apariencia y aplicó en su melena diversos relajantes de cabello para poder estirar sus mechones. De hecho, cuando tenía 9 años usó un producto para el pelo de su madre. Éste provocó que se le cayera el cabello.
Quedarse calva fue un punto y aparte en la vida de Widline. Esta haitiana, que ahora vive en Boston, luchó contra sí misma para dejar los complejos a un lado por causa de su pelo rizado. Esto hizo que ganase confianza y autoestima y que aceptase que su belleza reside en la naturalidad.
Motivar a quererse

Ya se sabe que la publicidad y los elementos que rodean a las personas pueden incidir tanto negativa como positivamente en ellas. Es por ello que en Massachussets una mujer crea una línea de muñecas afro. Así pretende motivar y ayudar a las niñas negras a que se amen como son y se vean reflejadas en este juguete. De esta manera, verán que la belleza es muy amplia y diversa. Ésta no se reduce a las estilosas mujeres de cabellos lisos que aparecen en las revistas.
En palabras recogidas por Daily Mail, Widline declaró que pensaba “que no era lo suficiente hermosa debido a mi piel oscura y a la textura del cabello. Eso me llevó a querer tener el pelo liso como las de las revistas. Así sería más parecida con las muñecas con pelos elegantes.”
Este sentimiento de inferioridad cambió cuando su tío le regaló a su hermana Youselord y a ella una muñeca negra. Saber que existía una muñeca negra les sorprendió tanto que “nos limitados a mirarla con asombro.”
Ayudar a los demás

La profesión de trabajadora social hizo que Widline fuese realmente consciente de que el amor propio y el cuidado personal de las jóvenes era muy importante. Por tanto, mientras que estaba haciendo la capacitación decidió que iba a ayudar a otras chicas negras para que éstas no tuviesen una imagen negativa de sí mismas como ella tuvo cuando era pequeña.
Al pensar cuál sería una buena manera de llevar a cabo su intención, recordó el impacto que tuvo en su vida y en la de su hermana el obsequio que recibió de su tío. Fue ahí cuando creo su propia gama de muñecas negras, todas ellas con atuendos africanos y haitianos.
La magnífica idea de esta haitiana es una forma de educar y concienciar a la sociedad desde una temprana edad que la diversidad es hermosa y que no hay nada malo en tener un aspecto diferente al resto. Asimismo, acciones así sirven para fomentar y dar lecciones de igualdad.
Para finalizar, puedes ver otro proyecto de muñecas negras, en el siguiente vídeo.

