Cómo sé si tuve un orgasmo
Crédito de la imagen: Dicasonline

¿Cómo sé si tuve un orgasmo? 6 Señales que tu cuerpo envía

Si crees que lo tuviste, pero no estás segura, basta recordar cómo reaccionó tu cuerpo en aquel momento

Pub

Después de tener relaciones sexuales, muchas mujeres no están seguras de haber tenido o no un orgasmo debido a las exageraciones que ven en las películas, las telenovelas y los medios de comunicación, en general. Piensan que, solo porque no hicieron un escándalo y no “vieron estrellas”, no lo disfrutaron. Pero no es así.

Es más, muchas mujeres se quedan con esta duda porque no tienen una vida sexual tan activa o una compañía realmente placentera que se esfuerce por brindarles toda la atención y el placer. Entonces, ¿cómo pueden ellas saber si han tenido un orgasmo, si casi nunca tienen la oportunidad de llegar a este?

El orgasmo es, de hecho, una sensación diferente a todo, un placer superior, que eleva tus instintos y puede hacer que pierdas el control de algunas partes de tu cuerpo durante unos segundos. Pero no es igual en todo el mundo. Descubre cómo identificar si tu cuerpo tuvo un orgasmo.

El orgasmo tiene lugar en el cerebro

En primer lugar, debes saber que el orgasmo tiene lugar en tu cerebro, el cual recibe señales de placer a través de la estimulación en las áreas erógenas de tu cuerpo. Cuando el estímulo alcanza un nivel muy alto, es como si el cerebro se sobrecargara de sensaciones y las expulsara por todo el cuerpo. En este punto, puedes sentir lo siguiente:

Pub

1. La sensación en la vagina

Los músculos de la vagina se contraen involuntariamente. Esto hace que sientas una pulsación dentro del canal vaginal.

2. La sensación en el clítoris

Debido al aumento de la cantidad de sangre en el clítoris, este queda más rígido y ligeramente hinchado. Es normal estar con mucha sensibilidad en el clítoris justo cuando termina el pico del orgasmo. Si te tocas en ese punto, es posible que sientas algo como un cosquilleo.

3. La sensación en la respiración

A medida que el orgasmo se aproxima, tu respiración se queda más corta y acelerada. En la cima del orgasmo, puedes tener una rápida pérdida del aliento o puedes contener la respiración durante unos segundos, de manera involuntaria, pero pronto volverás a la normalidad.

4. La sensación en la piel

Cuanto más te acercas al orgasmo, más se calienta tu piel porque la sangre corre más rápido. Si estás realizando movimientos rápidos con tu cuerpo, tu piel puede que empiece a sudar. En el apogeo del orgasmo, y poco después, puedes sentir la piel de gallina y escalofríos.

Pub

5. La sensación en las piernas

Durante el orgasmo, puedes tener el instinto de cerrar las piernas, sobre todo si tu clítoris se vuelve demasiado sensible. Si estás de pie, incluso puedes experimentar un flaqueo en las piernas que te haga caer casi. Es mejor que te apoyes en alguna parte.

6. La sensación de los músculos

Así como la vagina se contrae (por dentro y por fuera) y el cierre involuntario de las piernas, otros músculos de tu cuerpo pueden contraerse durante el orgasmo, haciendo que tu cuerpo se contraiga. Los pies y las manos tienden a “tensarse”, mientras que el cuello y el torso tienden a “estirarse” hacia atrás.

No es siempre igual y súper intenso

Si has tenido algunas de las sensaciones mencionadas al mismo tiempo en el punto álgido del acto sexual, es posible que hayas tenido un orgasmo.

Pub

No es necesario esperar a que todas las sensaciones ocurran al mismo tiempo, con una intensidad absurda, porque a veces el orgasmo es incluso más ligero.

Todo depende de cómo fue el sexo, con la tensión o excitación que tenías, quién era la compañía, y cuánto y cómo te estimularon.

¿Es posible “entrenar” el orgasmo?

Sí, la forma de entrenar tu orgasmo es masturbándote. La masturbación es la mejor manera de descubrir los puntos de placer de tu cuerpo y estimular esos puntos hasta llegar a la cima del placer, que no es otra que el orgasmo.

Pub

De esta manera, es más fácil para ti a la hora orientar a tu pareja cuando estáis teniendo sexo, para que sepa qué hacer, como a ti te gusta, hasta que llegas al orgasmo.

Pero no tengas prisa. Recuerda que el orgasmo debe ser solo la “guinda del pastel”. Todo acto sexual, desde el primer toque y el primer intercambio de miradas, debe ser un momento agradable, intenso, divertido y relajante. Disfrutar es bueno, pero no es obligatorio.

Lee también: ¿Por qué las mujeres no consiguen tener un orgasmo con la misma facilidad que los hombres?

Pub

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR