Planchar es una tarea agotadora, y si dejas que se acumulen mucha ropa, parece que nunca terminas. Es por eso que a todo el mundo le encantaría que las prendas tuvieran alguna fórmula mágica para plancharse solas. Pero como no es así, al menos hay excelentes consejos sobre cómo extender la ropa para que no tengas que plancharla.
¡El cuidado comienza cuando pones tu ropa en el tendedero! Ten en cuenta que, en muchas ocasiones, lo que hará que necesites planchar la ropa será la posición en la que la cuelgues y el tiempo que pase extendida, dejando fuertes marcas tanto de las pinzas como del tendedero.
Cómo extender la ropa para que no tengas que plancharla
1. Cuando la lavadora acabe, extiende la ropa lo antes posible. Si la dejas demasiado tiempo en la máquina, comenzará a arrugarse. Si lavas la ropa a mano, sacúdela bien después de escurrirla.
3. Siempre que sea posible, evita colocar pinzas en la ropa. El consejo es colgarlas por la mitad y no de los extremos, así la propia pieza se equilibra en el tendedero.
4. Para que no quede ninguna marca de la cuerda en la prenda, además del consejo anterior, extiende algunas toallas en el tendedero y pon la ropa por encima de ellas.
5. Si necesitas usar pinzas, colócalas sobre una prenda de vestir que tenga costura para que la marca sea lo más discreta posible.
7. No permitas que tu ropa cuelgue más de lo necesario, especialmente si hace sol. El calor endurece mucho las telas, por lo que deberá plancharlas para que se vean bien.
8. Intenta extender las camisas, camisetas, blusas y chaquetas directamente en una percha. Además de estirarse, ahorras espacio en el tendedero.
10. Cuando recojas la ropa (que no se ha extendido en la percha), dóblala cuidadosamente, prenda por prenda o colócalas en las perchas. No dejes todo amontonado porque se arrugará mucho y tendrás que acabar planchando.
Consejos para no tener que planchar la ropa
No es solo el paso de cómo extender la ropa para que no tengas que plancharla que tiene ventajas. El esquema comienza en el momento de la compra de las prendas.
Otro consejo interesante es tener cuidado de respetar la forma correcta de lavar las prendas. Por ejemplo, mezclar partes pesadas y livianas o sobrecargar la máquina hará que la ropa se arrugue. De esa manera hay un mayor riesgo de tener que planchar.
Usa suavizante de telas (si la etiqueta de la ropa lo permite) durante el lavado. Este va más allá de la función de hacer que la ropa huela y quede suave: también ayuda a suavizar el tejido.

