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Cómo el estrés afecta la piel y qué hacer para contrarrestarlo

La vida actual no es simple, especialmente para aquellas personas que deben trabajar y atender al hogar al mismo tiempo

Cómo el estrés afecta la piel
Créditos de la imagen: Pixabay

La piel es el órgano más grande el cuerpo y al igual que cualquier otro también es afectado por el estrés. No se debe desestimar la importancia de este actual problema social, ni tampoco la importancia de la salud de nuestra piel. No es solo un factor estético: es el primer recurso de protección frente al mundo. Descubra cómo el estrés afecta la piel y qué hacer para contrarrestarlo.

Cómo el estrés afecta la piel: signos y consecuencias

Los factores emocionales afectan al organismo en términos generales. Son especialmente potenciados por el estrés, que se genera por la sobreproducción de una hormona llamada “cortisol”, mejor conocida como la “hormona del estrés”. Esto es factor de desequilibrio químico, y por tanto, el organismo comienza a recibir señales confusas.

Piel flácida y sin luz

Para empezar, el estrés afecta la circulación sanguínea, haciéndola más lenta, lo que obliga al corazón a trabajar el doble. Los nutrientes quedan entonces retenidos en los músculos en lugar de dirigirse a la piel. ¿Consecuencias? La piel pierde luminosidad y se deshidrata, lo que a su vez deriva en mayor flacidez.

Envejecimiento prematuro

Si la piel no está bien nutrida e hidratada, es presa fácil del envejecimiento prematuro. De hecho, una piel mal hidratada será más propensa a desarrollar arrugas antes de tiempo. De hecho, el estrés aumenta las bolsas y ojeras en el rostro, producto de la acumulación de líquido por falta de sueño, descanso y relajación.

Acné

El estrés produce una reacción inflamatoria en el cuerpo que bloquea los poros de la piel. Cuando estos poros, ya tensos, se rompen, aparecen las infecciones que generan el acné en la edad adulta.

Piel roja y sarpullidos

El enrojecimiento de la piel y la aparición de sarpullidos también pueden ser consecuencia del estrés, por la misma reacción inflamatoria del organismo.

Enfermedades cutáneas

Del punto anterior se desprenden las enfermedades cutáneas relacionadas con el estrés, pues este debilita el sistema inmunológico y aumentan la segregación de adrenalina y cortisol. Por ejemplo, enfermedades como el eccema, la psoriasis, la dermatitis atópica, la urticaria y la rosácea.

Consejos finales

La vida actual no es simple, especialmente para aquellas personas que deben trabajar y atender al hogar al mismo tiempo. Las madres de hoy suelen ser las más afectadas por este estilo de vida, ya que encuentran poco tiempo para el descanso.

Sea como sea, es necesario procurar el tiempo para mejorar las cosas, porque además del envejecimiento de la piel, el estrés traerá muchos problemas más. Por eso es recomendable que se alimente sanamente, especialmente con alimentos que ayuden a relajarse. Adopte una actitud positiva, practique ejercicio regularmente, hágase un masaje relajante cada cierto tiempo, practique aluna actividad que le guste unos 30 minutos al día, como leer, escuchar música o pintar.

Pero además de todo esto, cuide su piel. Límpiela adecuadamente antes de acostarse a dormir, hidrátela en la mañana y en la noche y cada cierto tiempo aplique alguna mascarilla.

Aprenda más sobre cómo el estrés afecta la piel en el siguiente vídeo:

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