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El atún está luchando porque la generación Y ni siquiera tiene abrelatas

Los cambios en la alimentación han disminuido el consumo de atún enlatado

Crédito de la imagen: Zonacero

El pescado es uno de los alimentos más recomendados para llevar una dieta saludable gracias a sus beneficios para la salud. En la medida de lo posible, la gente intenta comerlo fresco para disfrutar de todo su sabor.  No obstante, el pescado congelado o enlatado también es una opción. En cuanto a este último formato, el atún está luchando por sobrevivir. Descubre aquí por qué.

El atún está luchando por no caer en el olvido

En el siglo XX el atún enlatado fue uno de los alimentos básicos en los hogares estadounidenses. Pero esta tendencia tendencia ha disminuido un 42% en las últimas 3 décadas con la llegada de la generación Y. Ésta, que también es conocida como la generación del milenio (1980-1993), no se molesta en abrir y drenar las latas. De hecho, se dice que el atún está luchando contra la generación Y porque estos ni siquiera tienen un abrelatas en casa.

Ante estos datos, las compañías de atún están tratando de reciclarse. Por eso, en algunos supermercados ya se pueden encontrar bolsas, kits con atún o latas que no precisan abridores. Esta estrategia de marketing es para poder recuperar el mercado.

Otro de los factores por los que el atún está luchando por sobrevivir es el hecho de que la gente cada vez se informa más sobre los productos que comen. Las nuevas generaciones se decantan más por lo fresco o congelado que por lo enlatado.

¿Es malo comer mucho atún en lata?

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Crédito de la imagen: Pxhere

Un artículo publicado recientemente en el Wall Street Journal hizo referencia a la conexión negativa que se hace entre las latas y el envenenamiento por mercurio. También hay que tener en cuenta el olor a pescado que desprenden y los bichos que pueden atraer, el daño que se le puede hacer a los delfines y la fijación de precios.

Volviendo al mercurio, éste se halla en muchos recursos naturales y tiene algunos efectos negativos sobre la salud. Por lo general, la forma orgánica presente en las latas contiene fenilmercurio, metilmercurio y etilmercurio.

Un estudio de la Universidad de Chile afirmó que estos compuestos se elaboran primariamente  con pesticidas y biocidas. Tras colocarse en el agua, se van acumulando en los organismos que forman parte de las cadenas alimentarias. Finalmente, estos llegan a la mesa de las personas.

La Oficina de Evolución de Riesgos a la Salud Ambiental recalcó que el mercurio que hay en las latas de atún es muy tóxico, sobre todo para el desarrollo del sistema nervioso. Tanto es así que puede damnificar el cerebro durante la etapa de crecimiento. Como consecuencia, perjudicar el aprendizaje, la atención y la retención de conceptos.

Las recomendaciones para aquellos que les guste el atún en lata es que lo consuman 2 veces por semana. Asimismo, lo deben hacer acompañados de alimentos verdes. El cilantro o el perejil son unos ejemplos. Por otro lado, el salmón, el bacalao, la trucha o las sardinas son algunos pescados que pueden substituir al atún en lata.

Aquí puedes conocer unas razones para tener cuidado con el consumo de atún.

Para finalizar, descubre más información sobre el atún enlatado en el siguiente vídeo.

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