Tanto los hombres como las mujeres que alcanzan los 40 años de edad comienzan a perder masa muscular y densidad ósea. Esto quiere decir que los músculos van reduciéndose y los huesos se hacen más frágiles.
Como consecuencia, especialmente para las mujeres, pueden aparecer enfermedades cardíacas, diabetes, artritis, osteoporosis y obesidad. Si hay un buen momento en la vida para empezar una rutina regular de ejercicios es cuando se llega a los 40.
Mujeres sobre los 40 años
A continuación una lista de ejercicios físicos que toda mujer de 40 o más años debería practicar:
Yoga: Este ejercicio hace que se mantengan la elasticidad del cuerpo y la fortaleza de los músculos. Mejora la respiración y reduce la presión arterial. Ayuda a controlar la ansiedad, el insomnio y tiene efectos benéficos sobre el bienestar emocional.
Caminar: Tal vez el ejercicio más simple es uno de los que acarrea mayores beneficios. Previene la osteoporosis y mantiene las habilidades motoras del cuerpo. Aumenta la circulación y la capacidad respiratoria. Acorta el tiempo de respuesta del cerebro ante estímulos exteriores.
Pilates: Este ejercicio anaeróbico ayuda a fortalecer, tonificar y moldear los músculos. Aumenta la elasticidad del cuerpo y la capacidad de coordinación motora. Fortalece el abdomen y mejora los dolores de espalda. Por si fuera poco estimula también la pérdida de peso y la reducción de tallas.
Aeróbicos: Con rutinas para mantener el cuerpo en movimiento, el ejercicio aeróbico aumenta la frecuencia de las pulsaciones cardíacas y la mantiene elevada durante determinados periodos de tiempo. Esto reduce la grasa corporal, mejora la función cardiovascular y respiratoria, reduce el colesterol y reafirma el tejido muscular.
Hombres sobre los 40 años
La siguiente es una lista de ejercicios de los que un hombre de 40 o más años podría beneficiarse:
Tenis: Este divertido deporte de impacto leve es ideal para hombres sobre los 40 años. Mejora la capacidad cardiovascular y quema muchas calorías. Refuerza la coordinación, la capacidad de respuesta y la agilidad general. Aumenta la masa muscular y fortalece los huesos. Además, promueve la socialización al compartir con otros la actividad física.
Correr: Correr a una velocidad moderada durante periodos determinados de tiempo tiene un gran impacto sobre nuestro cuerpo. No solo regenera el músculo y fortalece los huesos, también tiene una serie de consecuencias positivas para los sistemas cardiovascular y respiratorio, previniendo el desarrollo de enfermedades. Además mejora la coordinación motora y suaviza el estrés emocional.
Bicicleta: Este excelente ejercicio acarrea diversos beneficios para la salud. Mejora la capacidad cardiovascular y fortalece los músculos, en especial los de las piernas y las rodillas. Suaviza los dolores de espalda porque corrige la postura. Mejora la capacidad de respuesta del sistema inmunológico y hace que el cerebro libere endorfinas, que nos hacen sentir felices.
Consejo final
Apenas 30 minutos de actividad física al día son suficientes. Recuerda calentar antes del entrenamiento y comenzar con una buena sesión de estiramientos, así prepararás los músculos para la actividad y evitarás calambres y otras molestias musculares.
Antes de comenzar una rutina de ejercicio debes consultar con un médico para elegir la más indicada. Recuerda que cada persona es diferente y una opinión profesional puede ayudarte a sacar el máximo provecho de la actividad física.

