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Aceite esencial de lavanda: propiedades, usos y contraindicaciones

Descubra para qué sirve el aceite esencial de lavanda y mucho más

Aceite de lavanda
Créditos de la imagen: Pixabay

Existen muchos aceites esenciales en el mercado, pero uno de ellos se lleva todo el protagonismo: el aceite esencial de lavanda. Además de tener un aroma muy agradable, este aceite se ha popularizado gracias a sus múltiples propiedades medicinales y beneficios para la salud.

Propiedades del aceite esencial de lavanda

Son muchas las propiedades de este aceite esencial. Entre las más importantes podemos mencionar sus propiedades desinfectantes, razón por la cual es la base de muchos productos de limpieza del hogar así como de aseo personal. La lavanda combate microorganismos de todo tipo.

A esto se suman sus propiedades antisépticas, que reducen las posibilidades de contraer una infección. La lavanda también es conocida por sus propiedades desinflamatorias y analgésicas. Por otro lado, colabora en los procesos de cicatrización de las heridas y tiene funciones insecticidas naturales así como regeneradoras. El estrés también se verá reducido con la ayuda de sus beneficios relajantes y, además, el aceite esencial de lavanda es un coadyuvante para tratar los trastornos del sueño.

Por otro lado, la lavanda ayuda a mantener el cabello saludable, mejora la digestión, estimula la producción de orina, mejora la circulación sanguínea y ayuda en el tratamiento de los trastornos de la piel, como el eccema, la psoriasis, el acné y el envejecimiento.

Usos del aceite esencial de lavanda

La lavanda tiene muchos usos dentro de casa. Para empezar, está presente en gran variedad de productos desinfectantes de limpieza.

Si usted es de las personas que fabrica sus propios cosméticos, como jabones o cremas, puede agregar algunas gotas de aceite esencial en sus preparaciones para disfrutar de sus beneficios.

Como todos los aceites esenciales, el aceite de lavanda se usa especialmente de dos maneras:

1) Por vía tópica, a través de la aplicación del aceite sobre la piel, nunca directamente sino mezclado con aceite base de almendras o jabones, cremas y lociones neutras. En este caso, podrá ser usado para aliviar  dolores e inflamaciones articulares y musculares, contusiones y moretones. También podrá usarlo para prevenir el envejecimiento prematuro de la piel, tratar el acné y otros problemas tópicos.

2) Por vía respiratoria. La inhalación de sus aromas está asociada a los procesos curativos de la aromaterapia.

Algunas técnicas que que resumen el uso del aceite de lavanda son, por ejemplo:

  • Añadir aceite de lavanda al agua de la tina para relajar los músculos y articulaciones.
  • Poner un poco de aceite de lavanda en un bol con agua para remojar manos y pies.
  • Usar compresas aromatizadas con aceite de lavanda para lesiones musculares. También puede experimentar el aceite de sándalo y el aceite de linaza para tratar inflamaciones.
  • Inhalar vaporizaciones de lavanda.
  • Masajes.

Contraindicaciones

Como todo, la lavanda también tiene contraindicaciones. No está recomendada para personas que sufran de los siguientes problemas: colon irritable, gastritis, epilepsia, enfermedades hepáticas, Parkinson, colitis, enfermedades neurológicas y enfermedad de Crohn.

Tampoco se recomienda su uso en mujeres embarazadas o en período de lactancia, así como en niños pequeños.

Advertencia: Nunca use este ni otro aceite esencial directamente sobre la piel. Usted debe siempre diluirlo en una base, la cual puede ser de aceite de almendras o jabón, crema o loción neutros.

Si quiere saber más sobre este tema, le recomendamos que consulte el siguiente vídeo:

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