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Una alumna de secundaria toma las clases en la calle porque no tiene internet en casa

La falta de recursos no impide que luche por su sueño de seguir estudiando para llegar a ser médico

Crédito de la imagen: Twimg

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La crisis sanitaria que se está viviendo por culpa del coronavirus ha puesto en evidencia, más que nunca, las desigualdades sociales que existen en la actualidad. Estas se ven, especialmente, en los estudiantes que tienen que asistir a las clases a través de internet debido al confinamiento. Lo que para muchos es algo común y siempre, es decir, tener red en casa, para otros es algo impensable e imposible. Es por esta cuestión que una alumna de secundaria toma clases en la calle. Conoce más datos de la historia.

Una alumna de secundaria toma clases en la calle al no tener internet en su hogar

Hadassa Dessire Monasterio González es todo un verdadero ejemplo a seguir. A sus 14 años se ha creado una rutina de estudio digna de admirar. Esta coloca una banca a las afueras del edificio de la ayuntamiento de la localidad donde vive para poder conectarse de manera gratuita a internet, ya que no tiene red en casa. Es por ello que la alumna de secundaria toma clases en la calle.

La joven reside en un cuarto provisorio en la comunidad de Tierra Blanca, localizado en Sierra de Guadalupe, México. Según la propia adolescente, este no es un sitio seguro para estar durante el día asistiendo a las clases por televisión, en el caso de que contara con dicho dispositivo.

Hay que destacar que la colonia de Tierra Blanca se localiza en el intrincado cerro del Ehécatl. Ahí la inseguridad y la marginación son bastante altas. Por ello, la alumna prefiere estar durante la mañana y la tarde en la plaza del ayuntamiento. Ahí no está sola, ya que su madre la controla desde una esquina donde vende dulces para poder sustentarse ella y su hija.

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En palabras recogidas por Milenio, Hadassa Dessire recordó que el trabajo de su progenitora siempre ha sido vender dulces. Es más, “antes lo hacía en tianguis y mercados, pero cuando yo nací prefirió quedarse aquí en San Cristóbal centro, y desde que yo tenía un año y medio la acompaño siempre a vender”.

Una estudiante de 10

A pesar de que los recursos económicos con los que cuenta no son muchos, la joven tiene muy claro que su formación es muy importante. De ahí que se esfuerce tanto, sobre todo porque le “gustaría ser médico ginecoobstetra, pedagoga o integrante de la Sinfónica Nación”.

Debido a su pasión por la música, su madre le compró un violín haciendo bastantes sacrificios, ya que le dijo “que en este confinamiento tenía que aprender algo nuevo”. Hay que señalar que antes de la pandemia ocasionada por el coronavirus, la joven acudía  las clases de saxofón alto y violín en el Centro Cultural José María Morelos y Pavón.

Aunque pueda parecer increíble, la chica es tan aplicada que va de lunes a viernes a la plaza del ayuntamiento para poder acceder a internet. Pero lo que es aún más sorprendente es que no se permite ningún tipo de distracción. Ni el ruido de los coches o el paso de la gente andando hacen que ella levante la vista de su teléfono. Por lo que se pasa todo el día estudiando y realizado las tareas escolares.

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Para finalizar, puedes ver en el siguiente vídeo un reportaje sobre los desafíos de estudiar en tiempos de pandemia.

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